¿Qué es el contrato de interinidad?

El contrato de interinidad es un contrato temporal que se prevé en la función pública exclusivamente para sustituir a un trabajador con reserva de puesto de trabajo (baja, embarazo, excedencia, etc.), y para cubrir de manera temporal un puesto de trabajo durante el proceso de selección o promoción para su cobertura definitiva, sin que este tenga derecho a quedarse la plaza si no es por los cauces establecidos como la oposición.

¿Dónde está el problema?

Las Administraciones Públicas haciendo uso de esta segunda posibilidad han contratado interinos, siendo estos renovados continuadamente durante años y años sin que la Administración este llevando a cabo las acciones necesarias para cubrir el puesto. El punto de inflexión está en la jurisprudencia establecida a partir de Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castila La Mancha al poner de manifiesto que la condición de indefinido no fijo es una categoría aplicable también al personal funcionario y estatutario, al fijar que al ocupar más de tres años con un contrato de interinidad sin justificar se convierte en fraude de ley, y por lo tanto, puede ser declarado como indefinido con una indemnización muy superior.

¿Qué se puede reclamar?

Cuando se da la situación de interinidad prolongada, el trabajador tiene derecho a iniciar un procedimiento por contrato en fraude de ley, dirigido a que se le reconozca lo siguiente:

  • Carácter indefinido del contrato no fijo, tanto si sigue vigente como si hubiera finalizado.
  • Indemnización por despido improcedente, en caso en finalización.

¿Cuándo reclamar?

Si el contrato sigue vigente, se recomienda reclamar mientras dure el contrato para conseguir el reconocimiento como indefinido no fijo. Esto en la práctica supone que la Administración no despida al trabajador, salvo en ciertas excepciones, puesto que la indemnización a abonar se convertirá en elevada al tener este reconocimiento de indefinido no fijo.

Si el contrato ha finalizado, la reclamación debe iniciarse en los siguientes 20 días desde la fecha de extinción. En este caso, el trabajador podrá conseguir una indemnización por despido improcedente, que traducido en cifras puede suponer el doble de lo que el trabajador pudiera obtener de no iniciar la reclamación. Mucha atención a los plazos.

¿Qué hacemos en Martínez-Blanco Abogados?

Somos el despacho líder en derecho laboral en el ámbito función pública. Reclamamos por ti en todas las instancias hasta que veas reconocidos todos tus derechos, incluidos los económicos. Somos el despacho que ha obtenido uno de los primeros casos de éxito contra la administración.

¿Cómo puedo empezar a reclamar?

Reúne toda la documentación relativa al caso (contratos, nóminas, certificados, etc.), llámanos, y analizaremos tu caso para estudiar la viabilidad que tiene.