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En Martínez-Blanco Abogados ofrecemos servicios jurídicos a los afectados por la contratación de un producto financiero SWAP para que puedan recuperar su dinero por la nulidad del contrato de adquisición por vicio en el consentimiento del cliente, pues la entidad financiera comercializó este producto de forma errónea sin informar en muchas ocasiones al cliente de lo que realmente era un SWAP. Además de la correspondiente solicitud de una indemnización de daños y perjuicios.

¿Afectado por la contratación de un SWAP? ¿Sabe que podría estar pagando hasta 500€ al mes por este producto financiero complejo? Anúlelo y recupere su dinero con Martínez-Blanco Abogados, Despacho especializado en Derecho Bancario.

¿Qué es un SWAP?

Conocido como Contrato de Permuta Financiera, Clip Hipotecario, IRS (Interest Rate Swap), Seguro de Cobertura de subidas de tipos de interés, Cap, Floor, Collar, StockPyme, etc.,consistiendo éste en un intercambio de tipos entre Cliente-Entidad de tipos variables según un índice de referencia marcado y otro tipo de carácter fijo.

Una mentira que llegó muy lejos…

No obstante, las entidades financieras comercializaron este producto de carácter puramente especulativo a sus clientes como un seguro que les protegía de las subidas del Euribor y de forma gratuita, abusando de la confianza Sucursal-Cliente en muchos de los casos. Empleados de distintas entidades financieras han reconocido que no sabían lo que realmente estaban comercializando y sus alcances, admitiendo que lo comercializaban en pro de objetivos y mediante una argumentaria que la entidad entregaba a sus empleados sobre cómo vender este producto. Este producto se comercializó a gran escala durante la gran subida del Euribor durante los años 2008 y 2009, momento en que las entidades financieras sabían que el Euribor comenzaría a descender considerablemente por la crisis económica a la vez que tenían a clientes asustados por las continuas subidas que se estaban produciendo.

Ahora bien, un SWAP no es un producto financiero estándar, sino que es un producto financiero complejo de alto riesgo que según la Ley 24/1998, de 28 de Julio, del Mercado de Valores (LMV), así como por la Directiva 2004/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, relativa a los mercados de instrumentos financieros, por la que se modifican las Directivas 85/611/CEE y 93/6/CEE del Consejo y la Directiva 2000/12/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y se deroga la Directiva 93/22/CEE del Consejo, conocida por sus siglas en inglés como “Directiva MIFID” (Markets in Financial Instruments Directive) referida a productos de inversión y establece una distinción entre productos no complejos
(acciones, pagarés, deuda pública…) y productos complejos como son las participaciones preferentes, la deuda subordinada, fondos de inversión libre o hedge funds, derivados financieros, caso de futuros, opciones, warrants, contratos financieros atípicos, seguros de cambio y operaciones sobre divisa.

 

Por lo tanto, junto a la condición de consumidores de los afectados, resulta pues indubitado el carácter de producto complejo del contrato de SWAP. Esta Directiva ha sido recientemente modificada por la Directiva 2008/10/CE del Parlamento Europeo. En consecuencia de la aplicación de la DIRECTIVA MIFID es obligación de las entidades comercializadoras clasificar a los clientes en función de su conocimiento, experiencia, situación financiera y objetivos de la inversión, debiendo proporcionar información imparcial, clara y no engañosa a sus clientes, ayudándolos a comprender el producto y tomar las decisiones adecuadas atendiendo a las circunstancias personales de los clientes. Todo ello hace que el cliente al que está referido este tipo de productos debe ser un experto en los productos financieros de riesgo y estar suficientemente informado, hechos que en la mayoría de los casos no se daba. Por tanto, un SWAP no puede comercializarse a cualquier persona, sólo a personas expertas con experiencia y formación demostrable en estos productos, por lo que era obligación de la entidad evaluar mediante la realización del llamado Test MIFID al cliente y según los resultados del mismo, aconsejar o no este producto. En el 99% de los casos, las entidades financieras no realizaron este test obligatorio. ¿Qué puede conseguir reclamando?Si es usted una de las miles de personas afectadas por un SWAP, en Martínez-Blanco Abogados trabajamos con el único objetivo de defender los derechos de nuestros clientes ofreciéndoles una solución para recuperar su dinero. Al encontrarse en unas condiciones claramente desleales a la protección de los consumidores, existen posibilidades de éxito reales muy altas de reclamar las cantidades pagadas así como la iniciación de un “procedimiento por daños y perjuicios” a la entidad efectora del SWAP. ¿Qué posibilidades tiene de ganar?

En Martínez-Blanco Abogados podemos afirmar que hemos conseguido el 95% de éxito en primera instancia y el 100% en segunda instancia, siendo hoy en día uno de los despachos de referencia a nivel nacional. Por nuestro compromiso con la justicia social, desde Martínez-Blanco Abogados no queremos que nadie se quede sin asesoramiento ni defensa por razones económicas, por lo que siempre trabajamos con presupuestos cerrados económicamente ajustados a sus necesidades ofreciéndoles facilidades de pago.

Nuestro éxito plantilla está compuesta por Letrados con amplia experiencia en campos concretos, ex Letrados-asesores de la CNMV o del Banco de España.  Así mismo, contamos con la colaboración permanente de dos ex Magistrados de Instancia y de Instrucción que hacen más acertada la labor procesal y técnica de nuestros Abogados.